¿Será hora de darle una oportunidad a Lost? Confieso que nunca vi Lost en su momento. Todos hablaban de ella, pero el final terminó siendo un golpe duro para muchos, casi al nivel de Game of Thrones, aunque con menos furia en redes sociales. La decepción por finales que prometen mucho y entregan poco parece un mal clásico en la televisión.
Pero, ¿y si ahora es el momento ideal para verla? Sin la presión del estreno, con perspectiva y sabiendo que no todo tiene que ser un desenlace épico, sino una buena historia para disfrutar.
También recordé otras series con mucho potencial se perdieron en el olvido: Revolution, donde el mundo pierde toda la electricidad, pintaba un apocalipsis fascinante pero se quedó en buenas intenciones. O Shit My Dad Says; fenómeno viral en Twitter del que yo era extremadamente fan, con William Shatner como estrella, que simplemente no logró hacer clic en la televisión tradicional.
El entretenimiento evoluciona, las expectativas cambian, y quizás volver a estas historias nos ayude a entender mejor qué funcionó y qué no, sin la presión del “hype” inmediato.
¿Quién se anima a hacer un maratón Lost este fin de semana?



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